Raffaele Simone, profesor de Lingüística General, en su libro La tercera fase: formas de saber que estamos perdiendo, estudia los cambios sociales que se produjeron con motivo de la revolución electrónica y la expansión de los nuevos medios de comunicación. Para ello distingue tres fases: la primera fase, la aparición de la escritura, que permitió fijar el conocimiento y la información mediante signos. Una segunda fase comenzó con la invención de la imprenta, símbolo de conocimiento, acercando la cultura a mayor número de personas. Estas fases tienen en común la lectura y la escritura. Y por último, la tercera fase, dominada por la cultura audiovisual (cine, televisión, Internet, radio…) A pesar de tener más conocimientos al alcance de nuestras manos, no estamos capacitados para ello. Mientras que la lectura y la escritura es una inteligencia secuencial, dos mensajes no pueden ocupar el mismo espacio, una cosa después de otra, la visión de imágenes y sonidos al mismo tiempo, inteligencia simultánea, puede tratar diferentes informaciones.
Javier Echeverría, filósofo y matemático, nos habla del impacto en la sociedad de las nuevas tecnologías de la comunicación y la información (TIC), en sus obras Los señores del aire, Telépolis y el Tercer Entorno, refiriéndose a las siete tecnologías más habituales: telefonía, televisión, bancos electrónicos, redes telemáticas, tecnologías multimedia, videojuegos y realidad virtual. Prefiere denominarlas para su explicación y comprensión Tercer Entorno, para lo cual tuvo que hacer una división utilizando las coordenadas espacio-tiempo, explicando a su vez los dos primeros y de esta manera llegar al tercero: un primer entorno rural, un segundo, entorno urbano y un tercero, entorno telemático, donde se desarrolla la sociedad de la información.
En el entorno rural, denominado sociedad agraria, las relaciones sociales y la comunicación están condicionada a la presencia de las personas. El uso de la lengua hablada en el medio rural o natural (physis), montes, mares, ríos…, es utilizado en conversaciones o diálogos. En el entorno urbano, ciudad (polis), llamado sociedad industrial, no se necesita para las relaciones sociales de la presencia de los participantes y para su comunicación hacen uso de la lectura, decodificación de mensajes, etc. mediante soporte de papel o artificial, generando lengua más escritura. Y por último, el entorno telemático, la sociedad de la información, lengua/escritura electrónica basada en escritura digital, hipertextual, memoria electrónica, cuya relación social es mediante correos, cajeros, Internet, televisión… Los dos primeros entornos han manifestado diversas formas de cultura; el tercero ha dado lugar a un nuevo lenguaje, la cibercultura, necesitando para ello usuarios especializados (e-escritores y e-oradores) para adaptar la cultura y las lenguas, tecnografía, tecnociencia, siendo necesaria la instalación y utilización de antenas parabólicas y módem en las casas, antenas de transmisión en los montes para la telefonía móvil, haciendo imprescindibles para su uso las tarjetas de crédito, Internet…ciudades enteras cableadas, auténticas autopistas de la información (Al Gore). Este Tercer Entorno ha de ser un espacio multicultural y plurilingüístico.
Como conclusión, vemos que ambos términos son adecuados para definir esta nueva sociedad de la comunicación y la información, resultado del advenimiento de las TICs. Sin embargo, mientras que Echeverría observa un cambio cualitativo, advierte, que la lengua que no se adapte a este entorno se quedará fuera; ejemplo de ello sería el español (e-español). Simone, por el contrario, contempla desde un prisma negativo este cambio cualitativo en el desarrollo de la inteligencia humana, donde se ha impuesto la inteligencia simultánea en detrimento de la secuencial, de la visión alfabética, cuyo soporte es el texto, ya que el conocimiento se adquiere por la visión y por la audición y si tenemos en cuenta que en nuestra sociedad española hoy en día apenas se lee, se abocará a una degradación cualitativa del saber.
Webliografía:
- SIMONE, R., La tercera fase: formas de saber que estamos perdiendo
- ECHEVARRÍA EZPONDA, J., Ciencia, tecnología y lenguas: del español al e-español
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