Gottfried Wilhelm Leibniz (1646-1716), filósofo y matemático, nació en Alemania. Concebía el mundo como el mejor de los sitios donde se vivía en una armonía preestablecida y con una razón de ser. Era un pensador universal que mostraba el racionalismo del siglo XVII anticipándose a la Ilustración. Consideró importante abrir en Alemania una academia, Sociedad de ciencias de Berlín, (tradición que ya se seguía en Francia, Académie des sciences y Reino Unido, Royal Society), como una institución al servicio de la humanidad no sólo para adquirir el saber, sino para ponerlo en práctica. Leibniz decía que «lo más importante de todo este plan consiste en esto: que todo conocimiento humano se ordene a la práctica. La práctica, el fin de la investigación, se asienta en la praxis útil para la vida, es decir, en la solución de los problemas, cosas ambas de las que estamos necesitados» (Leibniz, G. W., Escritos de filosofía jurídica y política, Madrid 2001, p. 351)
Entre sus proyectos más destacados encontramos Characteristica universalis. Leibniz influenciado por la Lógica trata de crear un alfabeto del pensamiento, un lenguaje universal para así poder detectar los errores y descubrir la verdad. Al igual que las palabras están formadas por letras, los conceptos complejos deberían descomponerse en conceptos simples, eliminando matemáticamente lo que interfiera para conocer la verdad. Leibniz decía «nuestra característica en su integridad apelará, en cambio, a los números y proporcionará una especie de estática para que también puedan ponderarse las razones» (Leibniz, Escritos filosóficos, Madrid 2003, p. 200). Murió sin haber terminado su proyecto
Con su proyecto del alfabeto del pensamiento lo que consiguió realizar fue un sistema de numeración binario (1 y 0) lo que le permitió desarrollar una calculadora que realizaba cuatro operaciones, abriendo de esa manera un lenguaje para las máquinas, el cual nos ha llegado a través de la informática, siendo el último, el lenguaje C. Pongamos un ejemplo: la noción básica «espacio» se representa por el número 2, la noción básica «entre» por el número 3, y la noción básica «todo» por el número 10. Según Leibniz, un concepto complejo como, por ejemplo, el concepto de intervalo, se puede formular como 2.3.10, es decir, «espacio entre todo». Estaba convencido de que así todas las cuestiones se podían reducir a problemas matemáticos, y para resolver cualquier problema, sólo teníamos que ponernos a calcular.
Si la ambición de Leibniz era theoria cum praxi, lo ha conseguido totalmente. En ningún momento sospechó que su proyecto del lenguaje universal tendría tal alcance en la historia de la humanidad. Podemos decir que es el «abuelo» de la informática tan importante hoy día en nuestras vidas, en nuestra sociedad.
Webliografía
- KASAHARA, J., Theoria cum praxi. 360 años del natalicio de G. W. Leibniz [DOC] de 209.88.205.12J Kasahara - 209.88.205.12
- FIDORA, A., Quaderns de la Mediterrània. Combinatoria y reciprocidad: una nota sobre la vigencia del Arte luliano [PDF] de unirioja.es A Fidora - Quaderns de la Mediterrània= Cuadernos del …, 2008 - dialnet.unirioja.es